CATÁSTROFES OLVIDADAS: HAITÍ



La pasada semana se conocía que en Haití se estaba produciendo una alarma sanitaria al detectarse un elevado numero de casos de cólera derivados en muerte. La región de Arbonite, lugar en el que se cobijan decenas de miles de personas sin hogar tras el devastador terremoto del pasado enero, era el nuevo epicentro, en este caso de la epidemia

Se ha confirmado que el agente causante del brote es la bacteria "Vibro Cholerae" y que la vía de contaminación es el río de la zona que la población tiene que usar para aseo personal y seguramente en múltiples ocasiones para cocinar y beber.

En el último informe cifran 3.500 casos de afectados y 250 fallecidos, algunos de los cuales, ante la imposibilidad de identificación y para garantizar medidas urgentes de higiene, tienen que ser enterrados en fosas comunes.

Haití vuelve a ser el foco de atención mundial  y no precisamente por el éxito de las medidas de reconstrucción del país o por la aplicación de las ayudas otorgadas por países y organizaciones humanitarias.  Llueve sobre mojado y de nuevo las personas más vulnerables sufren una pandemia que creíamos de tiempos pasados.

Me consta que el trabajo de las organizaciones humanitarias es constante desde el día de la catástrofe y que se están llevando a cabo proyectos de reconstrucción de infraestructuras básicas de saneamiento, de atención sanitaria, de cobijo y de alimento. Pero la magnitud del desastre humanitario hace necesario seguir sumando esfuerzos para que Haití no se convierta, en tan corto espacio de tiempo, en un problema olvidado más de los muchos que tenemos por el planeta.

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