EL CEPILLO PARA LA "OTRA" VIDA

Leo atónito en la Voz de Galicia esta noticia. Trata de la crisis financiera en que ha caído la iglesia alemana consecuencia de la bajada en el pago de una cantidad fija que abonaban los católicos de aquel país.

Así explicado puede ser hasta normal. Todas las ong´s tienen socios y estos se dan de baja y de alta por diferentes razones. El asunto no sería noticIa, sino fuera porque aquel que decide dejar de pagar esta especie de diezmo en Alemania la iglesia lo EXCOMULGA.

 Textualmente "reza" La crisis económica afecta también a la Iglesia católica alemana, que ha visto aumentar el número de feligreses que la abandonan oficialmente con el fin de evitar el impuesto eclesiástico. Esta tasa es obligatoria en Alemania para todo aquel que no declare oficialmente que reniega de la fe cristiana. Es decir, la Iglesia castiga con la excomunión el impago del impuesto eclesiástico

El diezmo ya se cita en el Antiguo Testamento. Era la vía para mantener la tribu israelita de Leví, que no podía poseer herencias, sino que su herencia era el 10% de lo que rindiera lo producido por los cultivos y los ganados de todas las otras tribus de Israel. Es decir sobre las ganancias netas descontados gastos necesarios como vestido, techo y comida (casi el ebitda de hoy) se aplicaba un 10%, justificado porque su tarea era dedicarse a administrar el tabernáculo de Yahveh. Ese diez por ciento, o diezmo, que consistía solamente en alimentos o animales serviría para sustentar a todos los sacerdotes y sus familias. El primer diezmo registrado en la Biblia fue el dado por el patriarca Abraham al sacerdote Melquisedec en acción de gratitud, tiempo antes de que se instituyera el diezmo para los sacerdotes levitas.

Uno no deja de sorprenderse. Seguramente la iglesia alemana, como tantas otras, lleva a cabo una meritoria acción social entre los más necesitados. Chapeua para ellos. Cierto también que en las iglesias españolas se pasa el cepillo en cada misa que se celebra. Cuando voy a misa siempre aporto algo «Cuando des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha» (Mt 6, 2-3). Pero si no atiendes el "cepillo"soltando unas monedas no te excomulga el cura.

Esta reminiscencia de la época de Lutero no creo que les dure por injusta y anacrónica. No se puede mezclar lo moral con lo económico y me produce cierto escozor que por dinero uno sea considerado, o no, católico en cualquier país. En eso me apunto a los luteranos.

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