DOÑANA Y LOS NUEVOS MATAGIGANTES




De vez en cuando aparecen por el horizonte iniciativas del tercer sector que merecen la pena ser atendidas. En este caso nos centramos en la campaña que acaba de poner en marchar WWF España ante el reciente anuncio del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente autorizando la construcción, a una filial de Gas Natural-Fenosa, de una extensión de un gaseoducto y almacenar gas en diferentes puntos dentro de los límites del Parque Nacional y Natural de Doñana, uno de los parajes naturales más hermoso de nuestro país, refugio de no sólo de miles de aves migratorias y del lince ibérico sino también de Presidentes de Gobierno, además de ser bandera del movimiento ecologista patrio.

Reconocemos que nos consideramos unos defensores a ultranza del medio ambiente. No tenemos ninguna duda que será uno de los motivos de preocupación más importantes en el futuro próximo. Desde luego así no podemos seguir. Aunque parezca que iniciativas como la del calentamiento global han perdido fuelle, nada más lejos de la realidad. Cada vez más los problemas derivados de una mala conservación medioambiental y de malas prácticas empresariales sobre los ecosistemas serán motivo de desvelos para nuestras conciencias. Ojalá no sea después de grandes catástrofes.

Volviendo al asunto, lo importante de esta campaña desde el punto de vista del Marketing Humanitario es que se libra en el terreno de los poderosos. No pocos post de este blog se han dedicado a estas "batallas". De un lado El Ministerio de Agricultura, con Cañete al frente, al que se le suma la empresa Gas Natural-Fenosa, "brazo ejecutor" de la política industrial energética de La Caixa. Del otro una ong medioambiental WWF, que tiene como principal estandarte su prestigio en la defensa y protección del medio ambiente y la pasión de sus correligionarios para defender las causas que deciden amparar.

Nadie duda que el Ministerio contará con detalladísimos informes del impacto medioambiental de la inversión prevista, que en sus conclusiones determinarán que el gaseoducto no producirá impacto alguno dadas las medidas de protección diseñadas en la construcción y los altos beneficios esperados (sobre todo para La Caixa). Además otros informes "imparciales" desposicionarán los argumentos de los movimientos ecologistas como soflamas minoritarias, carentes de rigor técnico-económico.


Miren ustedes, si los movimientos ecologistas no hubieran desarrollado todo su activismo social en las últimas décadas, no tengan ninguna duda que el mundo en el que viviríamos sería muchísimo peor en todos los aspectos. Y, pese a los esfuerzos denodados de miles de voluntarios medioambientalistas, todavía queda mucho por lo que luchar. Esta causa de Doñana parece ser una buena causa. Las ONG que dirigen sus focos hacia los poderosos son los nuevos matagigantes del siglo XXI, sin olvidar las que empezaron su "lucha" en el siglo XX. Es lo que nos queda a la sociedad civil, organizarnos y defender lo que creemos importante.

El problema desde un enfoque marquetiniano es que este tipo de campañas necesitan mucho octanaje mediático para hacer el ruido necesario. Si los "disparos" que realizas se quedan en aguas de borrajas, por tenues, le estás haciendo el juego a los poderosos, que te observarán desde sus enmoquetadas atalayas con una sonrisa condescendiente. La campaña hay que "bucearla" en la web de la organización, no está como banner principal en su home y los materiales 2.0 son escasos y flojillos. Es como si no creyesen mucho en ella y así no se puede lanzar uno a este ruedo lleno de Miuras.

Todo cambiaría si las organizaciones medioambientales preocupadas por este tema deciden que ya está bien de "buen rollito" y se ponen las pilas para llamar realmente la atención. Todo el mundo apoya su causa, pero como la gente no vea un compromiso desmedido de la ONG en su defensa, pasará al olvido porque cada día tenemos cientos de impactos que reclaman nuestra atención. Además, si suben la presión sobre los poderosos por una causa justa se produce un efecto paralelo de enorme interés, los socios y simpatizantes suben de manera notable, porque la gente quiere apoyar a quienes se comprometen por ellos.

¿En que cabeza cabe que instalen en Doñana acumuladores de gas? 

Pues parece que están decididos a hacerlo. La campaña que ha puesto en marcha WWF España se centra en una carta on-line que le remitirán a Felipe Gonzalez. Yo ya la he firmado. Pero o mucho me equivoco o como no se pongan en marcha más medidas de presión mediática y civil la causa estará perdida. La carta está bien, pero no debe de ser el eje de la acción. La ONG del panda gigante, de la que fue Vicepresidente Félix Rodríguez de la Fuente ha de empeñarse en que este proyecto no salga delante y para ello ha de poner todo de su parte.

Este es su fin fundacional y por él han de darlo todo. Que no tengan ninguna duda que la opinión publica le apoyará hasta el final. Es tiempo de nuevos matagigantes.

  

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