CRUZ ROJA, ANGROIS Y EL FUNDRAISING



El descarrilamiento del tren en Santiago nos ha dejado una ingrata sensación de impotencia. La ausencia de medios técnicos de seguridad que impidiesen o limitasen errores humanos con semejante potencial destructor. Será una de las explicaciones que tendrán que dar los responsables de Renfe y Adif, más allá de crucificar al maquinista, que sin duda tendrá su penitencia.

Viví la catástrofe en primera persona porque personas cercanas iban en el tren, especialmente mi cuñado Valen, que está recuperado. También como voluntario de Cruz Roja sentí especialmente cerca todo lo que allí pasaba. Fueron muchos los que arrimaron el hombro para auxiliar a heridos, pero la gente de Cruz Roja no falla, está siempre en donde se necesita auxilio. De hecho estaban en Santiago varias dotaciones de emergencias de la provincia para la cobertura sanitaria de las fiestas del Apóstol y fueron de los primeros en llegar a la zona del accidente.

Todas las instituciones y organizaciones existentes auxiliaron a los heridos, además de los vecinos de Angrois. De todas ellas Cruz Roja es la única que reviste la figura singular de ong y de hecho la mayoría de los efectivos de la Institución que participaron del rescate eran voluntarios. Y si bien dentro de su misión se define como "..  auxiliadora de los poderes públicos...", algo que ya forma parte de su ADN, para poder hacerlo en condiciones, han de desplegar de manera coordinada una amplia batería de medios humanos y materiales necesarios para este tipo de misiones y, lo más difícil, mantenerlos operativos durante el tiempo que no se necesiten. 

En nuestro blog, como sabéis, abordamos la perspectiva de la captación de fondos para las ong´s en toda circunstancia. La vinculación de la recaudación de fondos con los accidentes, o más allá, catástrofes no naturales, tiene una larga lista de ejemplos que podríamos analizar. Vaya por delante la explicación de que en España el Estado dota de una amplia cobertura este tipo de situaciones, con prestaciones sanitarias y sociales universales que amparan a todos los implicados, por lo que el tratamiento de las acciones de captación de fondos, de hacerlas, requerirían de un análisis adecuado de los principios técnicos a aplicar y de su puesta en marcha.

Entre la larga lista de operaciones que deben funcionar a la perfección para ser útiles, llegado un momento de necesidad como el que analizamos, destaco el poder contar con cientos de voluntarios formados en socorros y emergencias dispuestos a dejar la sopa en el plato ante una llamada de la organización, voluntarios de los equipos de apoyo psicológico a las familias de las víctimas formados y dispuestos, dotaciones de ambulancias con caros equipos técnico sanitarios y de comunicaciones, una central de comunicaciones 24/365 para coordinar de las actuaciones de emergencias, etc...

Y todos estos medios humanos y técnicos necesitan para existir de una financiación sólida y sostenible, porque dependen casi en su integridad de los fondos propios de la ong. El hecho de que la inmensa mayoría en Cruz Roja seamos voluntarios no debe hacer olvidar que mantener toda la estructura operativa, funcionando y engrasada, es muy costoso por lo que no se debe bajar la guardia ante las necesidades financieras para su sostenibilidad.

Como primera acción de marketing humanitario pienso en los socios. Desde luego no se me ocurre una satisfacción mayor para un socio de Cruz Roja que comprobar como sus aportaciones sirven para que la organización ayude en las catástrofes de una manera tan ejemplar. Pero no deberíamos olvidar la importancia de recordarlo para que lo tengan presente y se sientan parte activa de la organización. Esta sería una de las primeras acciones a llevar a cabo, agradecerle a los socios su soporte financiero. Reforzaría el sentimiento de pertenencia a la organización de los socios y se sentirían agradecidos y orgullosos por el merecido reconocimiento.

Otra acción sería habilitar un llamamiento de ayuda finalista para la Cruz Roja de Galicia que le permita ayudar a familias de las víctimas del accidente que hayan quedado en situación delicada y que, al mismo tiempo, facilite la adquisición de nuevo equipamiento de socorros y emergencias que reponga todo el utilizado.

Una tercera acción de captación de fondos finalista, que sería de gran utilidad, consistiría en lograr fondos para una campaña de sensibilización sobre la importancia de los conocimientos básicos entre la población de los primeros auxilios. Ya hay un movimiento nacional intentando que incorporen a los planes de estudios principios esenciales de primeros auxilios que ayudarían a paliar los efectos de accidentes, e incluso a salvar vidas. En Galicia ahora sería el momento de intentar poner en valor acciones como esta. Los fondos captados por esta vía servirían para tejer una red de monitores de primeros auxilios.

Soy de la opinión que esta formación debería de ser obligatoria en colegios, maternidades, centros de la tercera edad, etc... Pues bien, una campaña sobre el particular, al amparo de lo sucedido en la curva de A Grandeira, podría funcionar si viene de la mano de Cruz Roja y del prestigio que le imprime a todo aquello que lidera.

Hasta el momento no conozco ninguna iniciativa de captación de fondos de ayuda a las victimas o a las organizaciones que se volcaron en la atención de heridos y familiares. Hoy he visto a esta chica que vivió otro accidente de tren y que compuso una canción homenaje. Quizás no se llegue a poner en marcha ninguna campaña. En países anglosajones, cuando se produce una catástrofe, rápidamente se ponen en marcha mecanismos múltiples de captación de fondos para canalizar la voluntad popular de donar, pero en España tenemos la perspectiva de que la ayuda tiene que prestarla el Estado con sus medios públicos. Lo que deberíamos de tener presente es que en estos casos hay organizaciones como Cruz Roja que con los fondos que capta financia sus actuación en emergencias nacionales y en muchas ocasiones su presencia ayuda a salvar vidas.

Vaya desde aquí un sincero pésame a todos los familiares de las víctimas.

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