COMO UNA OLA ...DE ORO


Las campañas televisivas de la ONCE para promocionar el cupón parecen cortadas por un mismo patrón. Música pegadiza, mucha gente participando en el rodaje y un motivo alegre, divertido, como eje del claim. El de este año ¡Como un Ola!



Ocurrente. Dejémoslo ahí. No sé si es positivo que para anunciar una lotería se le diga al potencial comprador: juega, porque si te toca, te forras, vas a por la ola y mandas todo a tomar viento ¿todo?

Se contrapone absolutamente a la campaña de este año del Sorteo del Oro de Cruz Roja. Con mucha menos dotación presupuestaria para la campaña, pese a coincidir en el tiempo con el campañazo de la ONCE, el anuncio venía a incidir en que la gente compra la papeleta, no por el premio, sino por agradecer que Cruz Roja esté siempre ahí. Curiosa diferencia.



LLevo mucho años participando activamente en la venta del Sorteo del Oro de Cruz Roja desde diferentes ámbitos de responsabilidad. Os aseguro que detrás de lo que parece una sencilla rifa benéfica, hay todo un entramado de gestión. El culmen a ese trabajo se produjo ayer, en Ceuta, con los niños de San Ildefonso sacando las bolitas de los bombos, el notario dando y el Secretario General de Cruz Roja, Leopoldo Pérez, certificándolo todo.

El trabajo de planificación en Cruz Roja va desde el diseño de las papeletas y su impresión en la FNMT, hasta decidir la estructura de los premios (siempre con base en el precio oro) y hacer el reparto en las 52 provincias más Ceuta y Melilla de las papeletas tres meses antes del sorteo. Se desencadena entonces una venta directa masiva con miles de voluntarios y colaboradores, una venta indirecta a través de grandes operadores como bancos, cadenas de alimentación, petroleras... y por supuesto la venta del telemarketing.

En muchos de los pueblos de España donde hay una Cruz Roja, el Sorteo del Oro es su principal fuente de financiación. De lo bien que lo hagan vendiendo papeletas dependerá su presupuesto anual y su capacidad de acción.

Es curioso, piénsalo, un grupo de voluntarios, que además de trabajar desinteresadamente por su comunidad ayudando a los más vulnerables a hacer un poquito más llevadera su vida, tienen que conseguir el dinero vendiendo papeletas del Oro para poder hacerlo. No me digas que esa gente no está hecha de una pasta especial.

Este año subió la venta un 14% la venta con respecto al 2008. Felicidades, buen trabajo

¡Como un ola! de solidaridad, enhorabuena a los agraciados este año. Los fundraisers de Cruz Roja ya están pensando en el sorteo del 2010.

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